domingo, 23 de octubre de 2016

Experiencia Cabueñes

Ir, tren, conocer gente, comer compartiendo intereses comunes y finalmente entrar a un salón de actos donde el Conseyo de Mocedá de Xixón y el Consejo de la Juventud de España junto con representantes del Principado y el Ayuntamiento, nos introducen a lo que va a ser la edición Cabueñes 2016, marcada por el deporte, al ser Gijón, este año, la ciudad europea del deporte. 

“Lleve chandal o gafas y tacones soy @MartaLliteras y @EncuentrosKBUNS me permite mostrarme así.”
“Los chicos cuando les seleccionan ya se creen que van a ser deportistas de élite y que van a ganar siempre mucho dinero. Las niñas tienen más los pies en la tierra, saben que tendrán que estudiar.”
Son sólo dos frases de la charla más emotiva que tuvimos quienes formamos parte del seminario 3. Marta Lliteras, politóloga y deportista de élite nos contó como hace ella para combinar estas dos facetas de su vida, que la hacen ser como es y que le apasionan, y reivindicó que no puede entenderse una sin la otra, que cuando nos invitan a un foro seguimos siendo nosotros y nosotras mismas y debemos ser libres de mostrarnos en nuestra amplitud.
Explico su labor entrenando y formando a niños y adolescentes en la práctica deportiva, explicó como quienes se han tenido, como ella, que dedicar profesionalmente al deporte se las ven en verdaderos aprietos para poder estudiar y sacar sus vidas y currículums adelante.
“La otra opción es verte con 30 años lesionada y con un curriculum vacío porque no has hecho nada más que Rugby. A mis alumnos les repito que estudien, que tengan otros intereses más allá del deporte. Las niñas lo tienen más claro, saben que les hará falta estudiar, el deporte femenino no está pagado; los chicos en cambio en cuanto les ficha un equipo medianamente importante ya se creen que van a poder vivir de ello toda su vida, no se dan cuenta que es un porcentaje ínfimo el que finalmente logra eso.”

Tras una rica degustación de comida asturiana (restaurante al que volvimos todas las noches, ¡viva las patatas al cabrales del Antiguo!) nos fuimos a descansar por el intenso día que nos esperaba al día siguiente.

Eva García Pérez: “Dimensiones y apropiaciones de la ciudad”
El viernes comenzamos metiéndonos más en el concepto de urbanismo, partiendo de una premisa: la morfología de una ciudad tiene multitud de implicaciones políticas. Eva nos explicó como el urbanismo, como herramienta de planificación de una ciudad, nunca es una herramienta neutral; y partiendo de esa base observamos multitud de experiencias urbanas, de ahora y del pasado, poniendo especial foco en el tema ambiental, y la posibilidad de construir ciudades que sean autosuficientes.
Nos explicó la tendencia a la construcción de ciudades globales, en las que no sabes muy bien si estas en Buenos aires, Nueva york o Tokio porque todas siguen una misma lógica. Una tendencia a la globalización y a construir por construir donde el espacio público deja de tener  cualquier tipo de protagonismo y desaparece como espacio de socialización.
“Con este sustrato físico, es difícil hacer una ciudad feliz. Además, sobre la ciudad se vierten diversos discursos moralizantes, hay que denunciar la concepción patriarcal de las ciudades”
“Todos somos expertos en nuestra manera de vivir y no nos tienen que decir cómo hacerlo. Hay que poner en valor la capacidad de un cualquiera para planear su propio hábitat”.
Una pregunta que durante todo el seminario tuvimos en mente fue ¿Los jóvenes necesitan/amos espacios físicos diferenciados o es mejor tener espacios polivalentes donde convivan con otros grupos humanos?
El debate está servido. 

Y las fabes...

Tras esta contundente comida, volvimos a la acción, esta vez de la mano del ObservatorioDESC.
Irene, la directora del observatorio, nos contextualizó sobre la actividad que realizan en su labor de preservar los derechos de todo tipo, diferenciando lo que se han venido a llamar derechos humanos emergentes, y como el derecho a la ciudad se está convirtiendo en un concepto mundial cada vez más debatido, estudiado y defendido como un derecho al lugar, a poder disfrutar del espacio donde vivimos, y que tiene muchas interpretaciones según el país, las condiciones de vida, etc.
El derecho a la ciudad es interrelacionar derechos, incluye el derecho a la vivienda, a los espacios de intercambio, a la movilidad, al espacio público como ágora…
“Están quitando los bancos de las ciudades, los sustituyen por sillas en las que sólo cabe una persona, parece una tontería pero son terribles las implicaciones que tiene, el individualismo como forma de vida”
“La criminalización de la pobreza, las cámaras de seguridad en el espacio público… son temas a los que debemos prestar atención. El derecho a la ciudad es un derecho colectivo, no se puede entender individualmente. Sentir que el lugar es nuestro, la pertenencia, son conceptos muy importantes”

Después fue el turno de Albert Martín, experto en la relación entre Juventud y espacio público. Albert nos habló del “poder adulto” o la “adultocracia” y de cómo en la actualidad ser joven representa una desventaja en una sociedad dominada por adultos, quienes siguen considerando a los jóvenes como botín político, comercial, laboral, etc.
Explicó cómo las nuevas generaciones siempre son motor de cambio, y expuso una serie de problemas materiales con los que se encuentran las y los jóvenes a la hora de tratar de vivir el ocio, la salud, la sexualidad…, debido a la falta de espacios para ello.
Acabamos la sesión realizando un taller grupal donde se vieron ejemplos de situaciones reales de la vida cotidiana de los jóvenes, dificultades con las que se encuentran y posibles vías de solución.

Esa noche, tras una “Espicha sin sidra” y la curiosa actuación del transgresor, Rodrigo Cuevas, nos fuimos a descansar para la tercera jornada de #KBUÑS2016   





El sábado por la mañana tuvimos la sesión más práctica del seminario. Tuvimos la oportunidad de trabajar con Ainhoa Zamora, Directora Ejecutiva de MASTERYOURSELF/ de Teamlabs. A través de fórmulas como el Design Thinking y el diseño creativo, pusimos en marcha metodologías para generar ideas innovadoras, lo cual nos ayudó a desarrollar a lo largo de toda la mañana un proceso de pensamiento colectivo que nos llevó a diseñar diferentes propuestas de proyectos para dar solución a problemas, objetivos y metas previamente diseñados. 

Empezamos por definir un reto, una meta, con la fórmula del ¿Cómo podríamos…? Y combinando una tendencia con algo que deseemos que cambie. Ainhoa nos explicó la importancia de definir bien el reto, pues será la meta que nos guíe en todo el proceso. "En el desarrollo de esta marcha conviene estar continuamente revisándolo todo, pero fijarnos bien la meta, será crucial para el resultado final."

Algunas de las preguntas que surgieron fueron:

¿Cómo podríamos cambiar la rigidez institucional para acercarnos a las y los jóvenes?

¿Cómo podríamos involucrar a la juventud en el entorno social de forma organizada?

Tras un primer momento de lluvia de ideas donde se trata de potenciar las ideas “locas” y no poner pegas, “momento de la cantidad, no de la calidad”,  pasamos a seleccionar en nuestros grupos aquellas que nos ayudaban a resolver mejor el reto planteado. En definitiva, estuvimos aprendiendo a pensar e idear de una forma distinta a la habitual con lo que en Teamlabs llaman "learning by doing".



El sábado por la tarde tuvimos la oportunidad de conocer junto con Miguel Brea y sus compañeros de Montamarta, este espacio comunitario de convivencia vecinal. Como un edificio en desuso, que solía ser un foco de conflictividad, suciedad y drogas, ha pasado a convertirse en un centro social al que acuden personas de los 0 a los 100 años y donde cualquier vecino tiene cabida.
Nos contó también la historia del barrio de San Blas, un barrio de la periferia madrileña donde apenas existía tejido asociativo y donde sus gentes no disponían de recursos o espacios comunes donde socializarse. A raíz de la irrupción del 15M un grupo de personas se juntaron y decidieron abrir un espacio vacío para uso y disfrute de la ciudadanía. En un primer momento fue difícil, tuvieron que enfrentarse a desalojos, policía y un sinfín de dificultades, pero finalmente la constancia dio sus resultados y hoy disponen de un espacio vecinal en el que organizan todo tipo de actividades. Aun así, Miguel nos insistía: “gestionar el día a día del espacio es lo más difícil”.    

Por último, el domingo conocimos el proyecto del Club de Fútbol Ceares, donde nuestros ponentes Xose e Iñigo nos contaron cómo el fútbol puede no ser sólo un deporte, sino una forma también de crear comunidad.
La última ponente, Edurne Irigoyen, nos contó cómo se viven estas experiencias desde dentro de la institución, cómo poner en valor espacios que estaban degradados y abandonados y transformarlos en una iniciativa ciudadana siempre ha sido exitoso. Nos explicó las principales problemáticas que se encuentran quienes quieren agilizar o regularizar desde los ayuntamientos estas iniciativas, y cómo las trabas burocráticas son uno de los principales impedimentos a sortear, muchas veces por encima de la voluntad política.

Para terminar hicimos una ronda de conclusiones en las que establecimos las mejores cuestiones del seminario, qué cambiaríamos, qué hemos aprendido y siguientes pasos a dar. En definitiva, nos llevamos la oportunidad de haber compartido inquietudes, una red de contactos para pensar colectivamente soluciones a implementar en nuestras ciudades y un bagaje de conocimiento y experiencias que nos enriquecen como personas y profesionales.

Una grandísima experiencia, deseando volver a Cabueñes 2017. 


miércoles, 5 de octubre de 2016

Seguimos construyendo ciudad: CABUEÑES 2016

Consideraciones previas:
Mañana empieza la 34 edición de los Encuentros Juveniles de Cabueñes.


Coordinaré el seminario “Juventud y Recuperación del Espacio Público” ¿Por qué este título? No es inocente. No estamos en este mundo para pasar por él cuando nos desplazamos de un sitio a otro, y cuando se nos da la oportunidad de hablar de algo que nos gusta, porque lo vivimos, hay que aprovecharla.
La primera intención es que sea una invitación a la acción, el urbanismo, o la forma de articular la vida en las ciudades, el espacio público, es una cuestión transversal ligada a multitud de temas: Derecho a la ciudad, al ocio, a la movilidad, a la vivienda, al deporte… es a fin de cuentas un tema que atraviesa nuestra vida cotidiana, y el cómo este diseñada una ciudad nos va a permitir ejercitar o no el derecho a la misma.
Los modelos urbanísticos imperantes y la producción mercantil del espacio se han ido imponiendo en nuestros lugares comunes a lo largo de los años, lo que nos ha hecho ir perdiéndolos, bien por abandono, bien por venta de patrimonio público, es hora de decidir colectivamente el futuro de los mismos.

Sin querer desvelar los contenidos del encuentro, lanzo algunas preguntas para el debate:
¿Qué significa espacio público? ¿Cómo intervenir en él?
¿Quién disfruta del espacio urbano?
¿Un modelo urbanístico nos afecta a todos por igual?
¿Cómo nos socializamos? ¿Podemos comportarnos de forma libre en él espacio público?


Para responder a estas y otras preguntas contaremos, entre otros, con:

En el momento que vivimos, el debate sobre cómo construir municipalismo está latente en nuestro país, desde diversos foros, partidos, espacios, movimientos… está pensándose sobre esto, no tanto el qué, -muchas veces compartido-, sino sobre todo el cómo. Este año Cabueñes nos brinda la oportunidad para aportar y contribuir a ese debate, de pensar y apropiarnos colectivamente de herramientas para intervenir en la realidad.
Lo que pasa a nuestro alrededor depende en gran medida de nosotras y nosotros. La juventud, como otros colectivos sociales, somos actores principales en lo que concierne al espacio que nos rodea.
¡Gracias a Gijón-Juventud, CJE, Conseyu Mocedá Xixón y más por organizarlo!

Recuperar el valor social de los espacios estimula su uso. Hagámoslo.