sábado, 17 de diciembre de 2016

Érase una vez en el Bronx

-Su estado de felicidad me motiva. Quiero seguir viéndola como la he visto en estos últimos días. Y quiero que ella me siga mirando como me  mira desde hace unos días. Me mira como un hombre que tiene la capacidad de dárselo “todo”. No, no es la capacidad, es sólo la disposición. En medio hay ilusión. Quiero conservarla por un tiempo. ¿Para qué merece la pena vivir si no es para las ilusiones de “todo”?
Fragmento de “Cada Siete Olas”, segunda parte de “Contra el viento del Norte” de Daniel Glattauer.

Libro sencillo, pero muy recomendable J, porque los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos. El caso es que me han entrado ganas de volver a escribir sobre esto, sigo básicamente de acuerdo con lo que decía en 2013: http://despertandoelotrolado.blogspot.com.es/2013/03/puede-el-amor-romantico-ser-un-amor.html aunque hay alguna incoherencia mezclada con cosas que me ocurrían en aquel momento. Y me apetece escribir en forma de cuento.

Jane y Calogero comienzan una relación, a ella le gusta él, a él le gusta ella. Se viven, se disfrutan, se quieren si es que se puede llamar así algo que no ha hecho más que comenzar, o que quizás esté terminando, eso es lo de menos. Nada es para siempre, nos pertenecen las ilusiones, la intensidad de los momentos, lo que nos mueve.

Calogero le pregunta a Jane si es posible querer a más de una persona al mismo tiempo. Jane no sabe qué responder.  Desde luego sabe que una sola persona no es capaz de dárselo todo a alguien. Cree que es bueno vivir muchas historias, querer de forma libre, saber que no existe un amor exclusivo y plagado de celos que ni le gusta ni lo ha buscado nunca.

También piensa, en su foro interno, que le gusta esto, que la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Pero también quiere hacerle entender que no es tanto que no puedas querer a varias personas a la vez, sino que esto de facto te limita para querer en toda su intensidad.

No es más feminista quien tiene una relación más abierta, sino quien defiende de forma libre lo que siente y lo acompasa con el otro. Una de las cosas que a las personas nos gustan en la vida es sentirnos especiales, no se trata de medias naranjas, ni de “yo ser tuya y tú eres mio”, tampoco de no poder tener otras relaciones sexo-afectivas del tipo que sean; pero cuando tu notas que esa es tu persona, de ese momento y dure lo que dure, sí que necesitamos, o así lo piensa Jane, sentirnos especiales.

¿Entonces tiene el amor un componente de exclusividad? Jane cree que sí, si a todos nos tratan igual pierde valor, ya no sólo en el amor, en la amistad también, es como cuando repites mucho una frase que podría ser bonita, si la usas continuamente se nos gasta.

Y entonces, se acordó de la peli del otro lado de la cama, porque es graciosa, alegre y porque todo termina bien. Porque si no puedes gritar y besar libremente, como cuando una pareja homosexual se tiene que ocultar por el qué dirán, te están limitando, porque la vida hay que vivirla y sino sería un aburrimiento, talento desperdiciado ;)



martes, 29 de noviembre de 2016

Violencias

Un año más volvemos a “celebrar” el 25N, un año más en el que ha habido 92 feminicidios, un año en el que vemos que las violencias ni mucho menos disminuyen, sino que aumentan, un año terrible en el que tenemos que levantarnos diariamente con noticias como las de las violaciones múltiples en San Fermines…

Tal y como recoge la web: https://nosafectaatodas.com/En España se comete una violación cada ocho horas, y más  del  70%  de  los  agresores  son conocidos  de  la  víctima,  generalmente  personas cercanas,  como familiares  o  parejas,  y por  tanto  la  mayoría  de  las  violaciones  son  en casa  de  la  víctima  o  de  conocidos,  en espacios que  podrían  considerarse  seguros.”


Cuando salimos de los círculos más activistas y politizados, nos damos cuenta de lo terrible que es el tema, nadie te entiende, te hablan de denuncias falsas, de lo exageradas que somos y de todas las supuestas oportunidades que hoy en día tenemos las mujeres. Lo realmente grave es que no detectan la violencia, por mucho que la tengan delante de sus narices, o que las estadísticas demuestren el auge de la violencia entre adolescentes lo que nos da una pista del futuro que nos espera y de que el problema lejos de reducirse, aumenta. La sociedad niega la evidencia de la insoportable realidad de que absolutamente todas las mujeres hayamos sufrido o suframos alguna forma de violencia sexual en nuestra vida (acoso, abuso, agresión…).  

Después, vuelves a los círculos militantes, donde en teoría vas a sentirme más a gusto, más cómoda, más segura, al presuponerse cierta conciencia y actitud frente a esta cuestión, y te das cuenta de que las palabras feminismo, violencia o patriarcado se repiten como un mantra, como un significante vacío de esos de Errejón, como un superficial lugar común que se dice respetar de boquilla, por ser lo políticamente correcto, pero que no se entiende ni se comparte.  Si no pasamos de lo superficial, si no profundizamos, si no analizamos si realmente compartimos diagnóstico, no podremos tampoco compartir soluciones.

Este no profundizar, este no ir a la raíz de los problemas, este voy a decir lo correcto para no parecer un “machirulo” sin pensar qué quiere decir deconstruirnos o empoderarnos, tiene consecuencias prácticas que es que las violencias se siguen perpetuando, en espacios, eso sí, teóricamente feministas.      

Se frivoliza con el hecho de que parezca que el feminismo es “juntarse a hablar de cosas de chicas”, no no es eso, al igual que el marxismo no es “juntarse a hablar de cosas de obreros”. El patriarcado es una estructura social e histórica de dominación de la mujer por parte del hombre. Es un sistema de relaciones sociales, que oprime a las mujeres, que se apropia de su fuerza productiva y reproductiva y de sus cuerpos, de forma violenta. Es un sistema de dominación que se da en todos los planos: el económico, el social, el psíquico, el cultural, el político el ideológico… por el cual, y a través de instituciones tanto públicas como privadas, los hombres se sitúan en una posición de superioridad en el sistema social y oprimen a las mujeres que se encuentran en una posición subordinada. Nos oprimen, por el hecho de ser mujeres.

No hay mujer que no haya sido asaltada por exhibicionistas, manoseada en el metro o en el autobús, acorralada con repugnantes piropos, cuando no directamente abusada. Por tanto, decir que lo personal es político no es un canto a la subjetividad, al igual que la rabia que sentimos las mujeres no responde a ninguna neurosis, sino a una estructura social en la que somos sistemáticamente dominadas.

Por tanto, no es sólo una ideología machista, una mera cuestión de actitudes, ni casos aislados de agresores violentos cómo podríamos imaginarnos. El perfil del violador es un hombre “normal”, es el reflejo o las consecuencias de un sistema social en el que el hombre ejerce sistemáticamente poder sobre la mujer.

Los derechos de las mujeres no son “derechos civiles individualistas/burgueses”, la lucha feminista va a la raíz de la desigualdad. Desde la UJCE hemos lanzado una campaña para denunciar en uno de estos planos el judicial, como el Estado es cómplice directo de un sistema que permite que nos maten y nos violen.

#NosAfectaATodas




domingo, 13 de noviembre de 2016

sábado, 5 de noviembre de 2016

De repente, el último verano



Curva del personaje:

Al principio de la obra Caty aparece tranquila, indiferente, no le importa que piensen que está loca, lo está. Le preocupan tonterías como estar bien arreglada, fumar…y enseguida se ven sus desequilibrios. Se harta de que le den órdenes, sólo ansía lo que cualquier ser humano, libertad.

Siente cierto resentimiento hacia todos los que están allí, su familia (por no visitarla), el doctor, que quiere operarla, y por supuesto su odiada señora Vener. No tiene mayor preocupación que el que la dejen vivir tranquila, y quizás, un permiso para salir al patio. Está apática, indiferente, no le importa demasiado lo que pase allí, cree estar viviendo un sueño, como su propia vida…


No le importa que la mediquen pero a medida que va transcurriendo la escena empieza a irritarse, el hospital de los leones, el doctor… y aún no sabe lo que le espera: ese cuchillo filoso en el cerebro, que mata al diablo en el alma.

Llegan atisbos de su locura, inevitable al estar en casa de Sebastian. Comienza a dar algunas pistas de lo que ocurrió, confiesa que le quería, a veces dice cosas inconexas como si estuviera drogada. Al final de la escena comienza a entender lo que le preocupa a su madre, el dinero, el dichoso testamento. Y entonces dice que de su boca no podrá salir otra cosa que la verdad.

La segunda escena es su encuentro directo con la señora Vener, su tía. Su multimillonaria tía. Intenta ser educada, pero no lo consigue. Cualquier cosa que dice irrita a Violeta. Comienza a desesperarse: “ningún lugar para locos es hermoso”, se lamenta.

Después tiene su momento de intimidad con el doctor. Comienza a soltar las verdades sobre su tía, su primo, y todo lo que ocurrió en cabeza del lobo. Se desespera. Por un momento quiere volver al Santa María, que todo esto acabe, pero el doctor con su mirada profunda y su medicina tranquilizadora la ayudan. Comienza a hablar de sí misma, de cómo todos nos utilizamos, y a eso lo llamamos amor, y cuando ya no nos podemos usar... viene el odio, o la indiferencia.

Cuenta cómo empezó a hablar de sí misma en tercera persona, como se sale de su ser para contar su vida y que no sea tan dolorosa, o como las cosas que no parecen reales, de pronto lo son. En el momento de la inyección se lo toma con ganas, realmente no se sabe si le encanta que la droguen o está siendo sarcástica, y resignándose. La droga comienza a hacer efecto y no puede evitar sentir debilidad hacia el joven doctor Sukrowickz y sus ojos azules… Hace tiempo que se siente sola, y le besa.

La catarsis final es la verdad, esa que está en un pozo sin fondo, la cruda realidad. Catalina se libera de cualquier tapujo y empieza a hacer un ejercicio de intromisión en sus recuerdos a los que por fin libera. Reconoce sus errores, sus fallos, sus temores, también los de Sebastian. A veces tiene que parar, se encuentra mal, está haciendo un gran esfuerzo para desembarazarse de todo lo que lleva dentro, parece estar fuera de sí, recorriendo de nuevo aquellas calles blancas y empinadas de cabeza de lobo, cree oir la música en sus oídos… Ya nada puede detenerla, hasta la escena final, el momento en que vio el cadáver degollado de Sebastian.


La última escena es de tranquilidad, ha hecho lo que debía, ha contado la verdad y para sorpresa de todos, la han creído. Vuelve a ser Caty, ¿la cuerda?. De nuevo, señorita Caty.     

domingo, 23 de octubre de 2016

Experiencia Cabueñes

Ir, tren, conocer gente, comer compartiendo intereses comunes y finalmente entrar a un salón de actos donde el Conseyo de Mocedá de Xixón y el Consejo de la Juventud de España junto con representantes del Principado y el Ayuntamiento, nos introducen a lo que va a ser la edición Cabueñes 2016, marcada por el deporte, al ser Gijón, este año, la ciudad europea del deporte. 

“Lleve chandal o gafas y tacones soy @MartaLliteras y @EncuentrosKBUNS me permite mostrarme así.”
“Los chicos cuando les seleccionan ya se creen que van a ser deportistas de élite y que van a ganar siempre mucho dinero. Las niñas tienen más los pies en la tierra, saben que tendrán que estudiar.”
Son sólo dos frases de la charla más emotiva que tuvimos quienes formamos parte del seminario 3. Marta Lliteras, politóloga y deportista de élite nos contó como hace ella para combinar estas dos facetas de su vida, que la hacen ser como es y que le apasionan, y reivindicó que no puede entenderse una sin la otra, que cuando nos invitan a un foro seguimos siendo nosotros y nosotras mismas y debemos ser libres de mostrarnos en nuestra amplitud.
Explico su labor entrenando y formando a niños y adolescentes en la práctica deportiva, explicó como quienes se han tenido, como ella, que dedicar profesionalmente al deporte se las ven en verdaderos aprietos para poder estudiar y sacar sus vidas y currículums adelante.
“La otra opción es verte con 30 años lesionada y con un curriculum vacío porque no has hecho nada más que Rugby. A mis alumnos les repito que estudien, que tengan otros intereses más allá del deporte. Las niñas lo tienen más claro, saben que les hará falta estudiar, el deporte femenino no está pagado; los chicos en cambio en cuanto les ficha un equipo medianamente importante ya se creen que van a poder vivir de ello toda su vida, no se dan cuenta que es un porcentaje ínfimo el que finalmente logra eso.”

Tras una rica degustación de comida asturiana (restaurante al que volvimos todas las noches, ¡viva las patatas al cabrales del Antiguo!) nos fuimos a descansar por el intenso día que nos esperaba al día siguiente.

Eva García Pérez: “Dimensiones y apropiaciones de la ciudad”
El viernes comenzamos metiéndonos más en el concepto de urbanismo, partiendo de una premisa: la morfología de una ciudad tiene multitud de implicaciones políticas. Eva nos explicó como el urbanismo, como herramienta de planificación de una ciudad, nunca es una herramienta neutral; y partiendo de esa base observamos multitud de experiencias urbanas, de ahora y del pasado, poniendo especial foco en el tema ambiental, y la posibilidad de construir ciudades que sean autosuficientes.
Nos explicó la tendencia a la construcción de ciudades globales, en las que no sabes muy bien si estas en Buenos aires, Nueva york o Tokio porque todas siguen una misma lógica. Una tendencia a la globalización y a construir por construir donde el espacio público deja de tener  cualquier tipo de protagonismo y desaparece como espacio de socialización.
“Con este sustrato físico, es difícil hacer una ciudad feliz. Además, sobre la ciudad se vierten diversos discursos moralizantes, hay que denunciar la concepción patriarcal de las ciudades”
“Todos somos expertos en nuestra manera de vivir y no nos tienen que decir cómo hacerlo. Hay que poner en valor la capacidad de un cualquiera para planear su propio hábitat”.
Una pregunta que durante todo el seminario tuvimos en mente fue ¿Los jóvenes necesitan/amos espacios físicos diferenciados o es mejor tener espacios polivalentes donde convivan con otros grupos humanos?
El debate está servido. 

Y las fabes...

Tras esta contundente comida, volvimos a la acción, esta vez de la mano del ObservatorioDESC.
Irene, la directora del observatorio, nos contextualizó sobre la actividad que realizan en su labor de preservar los derechos de todo tipo, diferenciando lo que se han venido a llamar derechos humanos emergentes, y como el derecho a la ciudad se está convirtiendo en un concepto mundial cada vez más debatido, estudiado y defendido como un derecho al lugar, a poder disfrutar del espacio donde vivimos, y que tiene muchas interpretaciones según el país, las condiciones de vida, etc.
El derecho a la ciudad es interrelacionar derechos, incluye el derecho a la vivienda, a los espacios de intercambio, a la movilidad, al espacio público como ágora…
“Están quitando los bancos de las ciudades, los sustituyen por sillas en las que sólo cabe una persona, parece una tontería pero son terribles las implicaciones que tiene, el individualismo como forma de vida”
“La criminalización de la pobreza, las cámaras de seguridad en el espacio público… son temas a los que debemos prestar atención. El derecho a la ciudad es un derecho colectivo, no se puede entender individualmente. Sentir que el lugar es nuestro, la pertenencia, son conceptos muy importantes”

Después fue el turno de Albert Martín, experto en la relación entre Juventud y espacio público. Albert nos habló del “poder adulto” o la “adultocracia” y de cómo en la actualidad ser joven representa una desventaja en una sociedad dominada por adultos, quienes siguen considerando a los jóvenes como botín político, comercial, laboral, etc.
Explicó cómo las nuevas generaciones siempre son motor de cambio, y expuso una serie de problemas materiales con los que se encuentran las y los jóvenes a la hora de tratar de vivir el ocio, la salud, la sexualidad…, debido a la falta de espacios para ello.
Acabamos la sesión realizando un taller grupal donde se vieron ejemplos de situaciones reales de la vida cotidiana de los jóvenes, dificultades con las que se encuentran y posibles vías de solución.

Esa noche, tras una “Espicha sin sidra” y la curiosa actuación del transgresor, Rodrigo Cuevas, nos fuimos a descansar para la tercera jornada de #KBUÑS2016   





El sábado por la mañana tuvimos la sesión más práctica del seminario. Tuvimos la oportunidad de trabajar con Ainhoa Zamora, Directora Ejecutiva de MASTERYOURSELF/ de Teamlabs. A través de fórmulas como el Design Thinking y el diseño creativo, pusimos en marcha metodologías para generar ideas innovadoras, lo cual nos ayudó a desarrollar a lo largo de toda la mañana un proceso de pensamiento colectivo que nos llevó a diseñar diferentes propuestas de proyectos para dar solución a problemas, objetivos y metas previamente diseñados. 

Empezamos por definir un reto, una meta, con la fórmula del ¿Cómo podríamos…? Y combinando una tendencia con algo que deseemos que cambie. Ainhoa nos explicó la importancia de definir bien el reto, pues será la meta que nos guíe en todo el proceso. "En el desarrollo de esta marcha conviene estar continuamente revisándolo todo, pero fijarnos bien la meta, será crucial para el resultado final."

Algunas de las preguntas que surgieron fueron:

¿Cómo podríamos cambiar la rigidez institucional para acercarnos a las y los jóvenes?

¿Cómo podríamos involucrar a la juventud en el entorno social de forma organizada?

Tras un primer momento de lluvia de ideas donde se trata de potenciar las ideas “locas” y no poner pegas, “momento de la cantidad, no de la calidad”,  pasamos a seleccionar en nuestros grupos aquellas que nos ayudaban a resolver mejor el reto planteado. En definitiva, estuvimos aprendiendo a pensar e idear de una forma distinta a la habitual con lo que en Teamlabs llaman "learning by doing".



El sábado por la tarde tuvimos la oportunidad de conocer junto con Miguel Brea y sus compañeros de Montamarta, este espacio comunitario de convivencia vecinal. Como un edificio en desuso, que solía ser un foco de conflictividad, suciedad y drogas, ha pasado a convertirse en un centro social al que acuden personas de los 0 a los 100 años y donde cualquier vecino tiene cabida.
Nos contó también la historia del barrio de San Blas, un barrio de la periferia madrileña donde apenas existía tejido asociativo y donde sus gentes no disponían de recursos o espacios comunes donde socializarse. A raíz de la irrupción del 15M un grupo de personas se juntaron y decidieron abrir un espacio vacío para uso y disfrute de la ciudadanía. En un primer momento fue difícil, tuvieron que enfrentarse a desalojos, policía y un sinfín de dificultades, pero finalmente la constancia dio sus resultados y hoy disponen de un espacio vecinal en el que organizan todo tipo de actividades. Aun así, Miguel nos insistía: “gestionar el día a día del espacio es lo más difícil”.    

Por último, el domingo conocimos el proyecto del Club de Fútbol Ceares, donde nuestros ponentes Xose e Iñigo nos contaron cómo el fútbol puede no ser sólo un deporte, sino una forma también de crear comunidad.
La última ponente, Edurne Irigoyen, nos contó cómo se viven estas experiencias desde dentro de la institución, cómo poner en valor espacios que estaban degradados y abandonados y transformarlos en una iniciativa ciudadana siempre ha sido exitoso. Nos explicó las principales problemáticas que se encuentran quienes quieren agilizar o regularizar desde los ayuntamientos estas iniciativas, y cómo las trabas burocráticas son uno de los principales impedimentos a sortear, muchas veces por encima de la voluntad política.

Para terminar hicimos una ronda de conclusiones en las que establecimos las mejores cuestiones del seminario, qué cambiaríamos, qué hemos aprendido y siguientes pasos a dar. En definitiva, nos llevamos la oportunidad de haber compartido inquietudes, una red de contactos para pensar colectivamente soluciones a implementar en nuestras ciudades y un bagaje de conocimiento y experiencias que nos enriquecen como personas y profesionales.

Una grandísima experiencia, deseando volver a Cabueñes 2017. 


miércoles, 5 de octubre de 2016

Seguimos construyendo ciudad: CABUEÑES 2016

Consideraciones previas:
Mañana empieza la 34 edición de los Encuentros Juveniles de Cabueñes.


Coordinaré el seminario “Juventud y Recuperación del Espacio Público” ¿Por qué este título? No es inocente. No estamos en este mundo para pasar por él cuando nos desplazamos de un sitio a otro, y cuando se nos da la oportunidad de hablar de algo que nos gusta, porque lo vivimos, hay que aprovecharla.
La primera intención es que sea una invitación a la acción, el urbanismo, o la forma de articular la vida en las ciudades, el espacio público, es una cuestión transversal ligada a multitud de temas: Derecho a la ciudad, al ocio, a la movilidad, a la vivienda, al deporte… es a fin de cuentas un tema que atraviesa nuestra vida cotidiana, y el cómo este diseñada una ciudad nos va a permitir ejercitar o no el derecho a la misma.
Los modelos urbanísticos imperantes y la producción mercantil del espacio se han ido imponiendo en nuestros lugares comunes a lo largo de los años, lo que nos ha hecho ir perdiéndolos, bien por abandono, bien por venta de patrimonio público, es hora de decidir colectivamente el futuro de los mismos.

Sin querer desvelar los contenidos del encuentro, lanzo algunas preguntas para el debate:
¿Qué significa espacio público? ¿Cómo intervenir en él?
¿Quién disfruta del espacio urbano?
¿Un modelo urbanístico nos afecta a todos por igual?
¿Cómo nos socializamos? ¿Podemos comportarnos de forma libre en él espacio público?


Para responder a estas y otras preguntas contaremos, entre otros, con:

En el momento que vivimos, el debate sobre cómo construir municipalismo está latente en nuestro país, desde diversos foros, partidos, espacios, movimientos… está pensándose sobre esto, no tanto el qué, -muchas veces compartido-, sino sobre todo el cómo. Este año Cabueñes nos brinda la oportunidad para aportar y contribuir a ese debate, de pensar y apropiarnos colectivamente de herramientas para intervenir en la realidad.
Lo que pasa a nuestro alrededor depende en gran medida de nosotras y nosotros. La juventud, como otros colectivos sociales, somos actores principales en lo que concierne al espacio que nos rodea.
¡Gracias a Gijón-Juventud, CJE, Conseyu Mocedá Xixón y más por organizarlo!

Recuperar el valor social de los espacios estimula su uso. Hagámoslo.


jueves, 21 de julio de 2016

Una vez más, tu jardín

Tres años habían pasado ya desde aquel maravilloso viaje a tierras sepulvedanas, y los avatares de la vida un buen día volvieron a llevarla allí.

No sabía nada de Figueroa desde hace algún tiempo, la rutina que consume toda vida, había hecho que se perdieran; y quizás en el momento en que más se necesitaban, su vida se había llenado de esos días, grises y opacos, que una omite en su biografía.

-    -         Señorita, ¿le ocurre algo?

Luna buscó apresuradamente en el móvil la dirección del hostal. Le gustaba sentir la libertad de poder ir y venir cuando se le antojara, y tener una incipiente carrera de actriz precaria, le permitía viajar por las castillas con cierta asiduidad.

-    - Busco la hospedería de los templarios contestó al lugarteniente, que con su bastón y sus canas, no pudo evitar sentirse atraído por aquella niña.
-   -  ¿Vienes para muchos días? – contestó el hombre, consciente de que las fiestas del pueblo tendrían lugar ese fin de semana y la afluencia de jóvenes llenaría de vida un pueblo en otras épocas del año vacío.
-     - Actúo pasado mañana en el teatro Bretón, por si usted quiere venir a verme.

Paco se empeñó en acompañarla hasta la misma puerta. “A estas edades no hay mucho más que hacer”, le había dicho, y por el camino le habló de política, de la vejez, de los pueblos que se vacían, de los políticos que no hacen nada por evitarlo y demás temas, banales o no, con la ilusión de quien habla con una persona nueva que sabe escuchar.

Luna deseaba estar sola pero agradeció gustosa la espontanea compañía y se limitó a escuchar despreocupada, con la agradable sensación de no tener mayor compromiso que pararse a conocer a cualquier personaje que se cruzara en su camino.

-  - Ya hemos llegado, le dijo. Y tras asegurarle a aquel hombre que como él le había aconsejado buscaría un trabajo más estable, subió las escaleras de aquel hostal para acomodarse en su habitación.

La austeridad del lugar le resultó agradable, y un olor a madera antigua le recordó al viejo desván de su pueblo donde le encantaba adentrarse cuando era niña. Leyó, se duchó, se masturbó, y cuando no tuvo nada más interesante que hacer cogió su agenda y decidió llamar a aquel chaval de las luces, que hacía días le tiraba los trastos.

Le causaba cierta contradicción quedar con un chico, con la previsible consecuencia de ir a acostarse con él, en aquel lugar que tantos recuerdos le traía. Con Figueroa descubrió el amor, y uno de los grandes culpables era aquel pueblecito con sus siete puertas… Distraída pensando en ello se le echó el tiempo encima, y en 5 minutos tuvo que arreglarse para acudir a su cita. Sabía que lo mejor que podía hacer era evadirse de esos pensamientos, “cualquiera me vale”, pensó, y este chico atractivo, majo y detallista le haría disfrutar de su fin de semana y su ansiada libertad.

La velada resultó divertida, pero más aún el día siguiente, víspera del estreno, donde la gente del teatro, las drogas y el alcohol, la hicieron disfrutar de un ambiente en el que por ser la nueva tienes más que ofrecer y que contar para que los demás te descubran.


-   Señorita, ¿le ocurre algo? ¿Por qué llora?
-   - Hola Paco
-    - ¿No lo estás pasando bien en mi tierra?
-    - Sí, muy bien
-    - ¿Entonces?
-    - Las noches la hacen a una vulnerable, Paco.

Una vez más lloraba, ¿cuantas veces en los últimos meses? Había aprendido, o eso creía, a controlar su ansiedad, o al menos dormía y al despertarse lograba sentirse bien. La última vez que hablaron, el orgullo le pudo, y por supuesto no le contó nada de aquel viaje. Y aquella noche, recordaba esos días en que se descubrían, cuando no había nada más importante que sentirse, tocarse, hablar, disfrutar, cuando sonreír era inevitable y no había mejor forma de “aprovechar el tiempo” que pasarlo con él.



Pensó de nuevo si no debían haberlo intentado, si no se dejaron morir por abandonar un proyecto incluso antes de iniciarlo. Quien no pregunta, quien no recuerda que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar, es que prefiere la certeza de la muerte al riesgo de tener que mostrar valor para vivir cada día.

Luna decidió escribirle, probablemente no vendría, quedaban menos de 12 horas y  sabía de buena tinta que él ya tenía otras cosas en mente. Algo se les escapó en el camino, y aún con la certeza de que ya no bastaría una gran actuación, por muchas  luces y fuegos artificiales que tuviera, decidió avisarle.

Nunca supo si la vio. Ella actuó. Como si nadie la estuviera mirando, como si todos la estuvieran viendo, pensando que al menos podría darle, una historia hermosa, que probablemente contaría a los hijos, que un día tendrá con otra.


Tu jardín, de nuevo:


domingo, 24 de enero de 2016

"A ¿cuatro bandas?: el nuevo escenario político español"

El 20D trajo consigo un escenario inédito en la historia reciente de España. La entrada de nuevos actores, el mayor equilibrio en la correlación de fuerzas y la polarización respecto a temas relevantes impone nuevas lógicas de relación en la esfera política. 

El panorama político-institucional español ha estado más movido en los últimos tres días que en los últimos 15 años. Tras el órdago lanzado por Pablo Iglesias el pasado Viernes, el presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy se ha retirado tácticamente de lo que parecía lo más lógico: someterse el primero, como candidato más votado, a una sesión de investidura. 

Estos dos movimientos, el de Podemos y el del Partido Popular, ya nos muestran una de las claves de este nuevo tiempo: el tacticismo. Se acabó la época de las mayorías absolutas, la negociación será clave en esta nueva etapa; sin embargo, no parece que la lógica que se esté imponiendo sea la del diálogo, sino más bien la del tira y afloja a través de titulares y maniobras partidistas.   



El PSOE tiene ahora la pelota en su tejado, de momento trata de mantener la dignidad hablando con Ciudadanos, partido que votaría “no” a cualquier gobierno con Podemos. La jugada de estos últimos ha sido brillante desde el punto de vista estratégico. Toman la iniciativa y marcan la agenda política, si les sale bien formaran parte de un teórico “gobierno del cambio”, si el PSOE lo rechaza serán ellos quienes impidieron un gobierno progresista y prefirieron pactar con la derecha. Si se repiten elecciones, también es bueno para los de Iglesias que, de paso, aceleran las contradicciones internas en el partido socialista.




Otra de las claves de la legislatura será que el fin del bipartidismo no conduce necesariamente a una partida entre cuatro. Los principales partidos a nivel nacional, además de negociar entre ellos se verán obligados a tener muy en cuenta a otras formaciones que pueden llegar a sumar hasta 60 escaños. Esta cuestión afecta especialmente a la formación morada, que tendrá que negociar con sus socios en Valencia, Galicia y Cataluña, actores diferenciados que no dejarán ser fagocitados por Podemos a cualquier precio. El papel de ERC, DiL y PNV también será clave, así como la cuestión nacional, 50 diputados (sumando confluencias y nacionalistas) que pueden determinar en un momento dado diferentes mayorías.


Llegamos a esta situación tras unos años de dura crisis económica y duras reformas. La eclosión de nuevas fuerzas políticas es consecuencia del anhelo de regeneración democrática que reclamaba la sociedad civil ya desde el 15M. La posibilidad de tener una ciudadanía que siga activa y politizada dependerá de lo que hagan en el presente y en el futuro los diferentes actores.

sábado, 16 de enero de 2016

La Unidad Popular se hace andando

Ayer empecé a ver una serie: Borguen, la verdad es que está muy bien; es como Boss o Juego de Tronos, son series que reflejan las telarañas y entresijos del poder, la corrupción, la falta de ética, de principios… son como la vida misma. Me llama la atención que en este tipo de series/escenarios da igual a qué partido pertenecen los personajes, es una suerte de competición, podrían ser partidos políticos o de futbol, porque lo importante es ganar. Me gusta, me gusta ver series de este tipo.

Para mí y los que tenemos un proyecto de transformación de la sociedad, la política es otra cosa. Somos una suerte de extraterrestres que creemos que política es hacer un banco de alimentos, preparar una asamblea o hacer una protesta frente a un banco. Somos de las que pensamos que para nuestra desgracia la mayoría de las decisiones importantes no se toman en los parlamentos, no las toma Rajoy ni Pedro Sanchez ni Iglesias, las toma el IBEX, las toma el BCE, y también las tomarían por qué no, las organizaciones que sepan darse cuenta de dónde y cómo podemos construir contrapoder.


Durante un tiempo hemos vivido una combinación absurda. Un centralismo burocrático interno, mal entendido, que nos hace y nos hacía no saber cómo intervenir en un movimiento amplio, más que para intentar controlarlo e instrumentalizarlo; y por otro lado no confiar en nuestra militancia más que para infantilizarla y darle órdenes. Esto lo hemos combinado con un cinismo en lo externo, teorizado por los más altos y reconocidos intelectuales de nuestras filas, que al final no venían a decir más que un “si no ganas no existes”.

Parafraseando a @agarzon: “Tenemos que repensar la izquierda no para buscar un nicho de mercado como si en vez de una organización política fuéramos una empresa y en vez de dirigentes fuéramos directores ejecutivos. Queremos hacer política” Creo que ahí está una de las claves principales y que hace que esto que tenemos entre manos (PCE, Unidad Popular etc.) sea útil.


Hay personas que han decidido abandonar nuestras organizaciones, no les culpo, es lógico que cada una estemos en el lugar que consideramos eficaz para lograr nuestros objetivos. Lo que si me preocupa es cuáles eran o cuáles son esos objetivos.
Estamos en un momento que desde la izquierda tenemos que preguntarnos por todo lo que ha cambiado en nuestra sociedad. Un momento en el que tenemos que colaborar electoralmente y en otros ámbitos con las demás fuerzas en la medida en que esos acuerdos puedan ser positivos para la transformación social. Un momento de luchar contra las injusticias desde la acción y desde las instituciones.                      Creo que la unidad popular se construye también, y mucho, en la movilización social y en las calles, y eso es una de las grandes cosas que nos diferencia.

Parafraseando al concejal de Economía y Hacienda @carlossmato (un grande), parece que los que con mucha ilusión iban a tomar el cielo por asalto ahora se están pensando si quiera cómo llamar al timbre. Nosotras hacemos política en nuestro centro de trabajo cuando nos metemos en un sindicato, en el cole de nuestros niños cuando nos metemos en el AMPA, en el barrio cuando creamos una asociación vecinal, o en la universidad cuando organizamos movimiento estudiantil.
Habrá quienes nos miren por encima del hombro, nos acusen de estar fuera de la realidad y nos comparen 42 con 2, habrá también quienes den grandes discursos y escriban excelentes análisis; pero si no tienen esto en cuenta, si renuncian a hacer política más allá de las instituciones, estarán dejando de lado la herramienta más valiosa que tenemos para poder aplicar con efectividad políticas de ruptura: el pueblo organizado.


El “no te lo perdonaré jamás” o los continuos ataques mediáticos sólo son el principio de lo que pasa o pasaría cuando personas con voluntad de cambio llegamos a las instituciones. No es fácil que nos pongamos de acuerdo, no es fácil que ganemos, pero más difícil aún que todo eso es hacerlo bien cuando llegas a “ganar”. Como decía también Sanchez Mato: “Estamos atados de pies y manos, pero tenemos las herramientas para romper las cuerdas”. 





Para luchar contra el Imperio necesitas a los rebeldes, pero incluso cuando controlas el Senado debes seguir teniendo a la resistencia. 






Sé que algunas comparten nuestro proyecto, aunque se equivoquen, -en mi humilde opinión-, en la estrategia; pero también sé que hay otras que nunca lo tuvieron y mentiría si no reconociese que la marcha de alguna persona me ha hecho sonreír. 


Hay personas u organizaciones moradas a las que trabajar algo más allá de lo institucional no parece interesarles demasiado. Yo creo que nuestra película es otra, es la que va de consolidar espacios de unidad, pero no electoral exclusivamente, es la que se hace andando, es la que trata de construir día a día espacios de poder popular en nuestros barrios, universidades y centros de trabajo

Creo que debemos iniciar un nuevo camino de colaboración de las fuerzas de ruptura, colaboración en todos los ámbitos, y en este camino debemos cambiar muchas cosas. Debemos dotarnos de métodos internos radicalmente democráticos, donde desde lo más cercano tengamos capacidad de decidir. Debemos de construir con los otros actores en pie de igualdad. Sólo de ese funcionamiento donde la democracia sea una realidad efectiva, y dónde no dejemos de pisar la calle, puede surgir una alternativa política con autoridad y a la altura de las circunstancias que estamos viviendo.

Este es uno de los motivos, hay más, por los que a mi este proyecto sí me representa. Como decía antes, debemos ser una especie de extraterrestres, pero cuidadito con nosotros, que algún día, dominaremos el mundo ;)